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La depresión posparto es una realidad

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Ansiedad, irritabilidad y llanto persistente son algunas de las señales que hablan de la presencia de esta situación, un cuadro afectivo que puede aparecer ocho días después del parto o hasta los dos meses siguientes. Contrario a lo que se piensa, la depresión posparto es muy frecuente, según la Organización Mundial de la Salud, OMS, afecta a una de cada seis mujeres que dan a luz.

Es común que las mujeres sientan tristeza o melancolía unos pocos días después del parto y logren superarlo sin tratamiento, sin embargo, esto no se debe confundir con depresión pues esta última dura más tiempo, presenta otros síntomas y necesita tratamiento. El propósito del manejo psiquiátrico posparto es ayudar a mantener la salud mental de la madre que a la vez se refleja en el bienestar del hijo.

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Las hormonas hacen de las suyas…

Una explicación a la aparición de este tipo de depresión son los cambios hormonales que llegan con el embarazo y el posparto, que regulan nuevamente funciones como el ciclo menstrual. Por su parte, el cerebro tiene, en algún momento, un quiebre en los circuitos neuronales que rigen el ánimo y cuando estos no se pueden recuperar, sumado a las presiones sociales y acontecimientos alrededor, detonan la llegada de la depresión posparto.

Otro factor que influye en la aparición de la depresión posparto es el entorno que rodea a las madres durante el embarazo y después de dar a luz. Existen muchas expectativas y presiones hacia la maternidad, esto pone a la mujer en alerta biológica con respecto a los ideales de crianza, debido a que se altera el cortisol plasmático, una sustancia que hace que estemos en mayor tensión emocional.

La presión que existe por parte del entorno que rodea a la madre en muchas ocasiones le exige que debe aguantarse, tranquilizarse y ser capaz de controlar los síntomas, cuando en realidad no es un asunto que pueda controlar, sino que es una descompensación biológica que afecta la parte emocional y que requiere tratamiento de un especialista.

¿Cómo identificarla?

Ser madre soltera, tener un embarazo con complicaciones o haber sufrido una pérdida a cualquier nivel durante la gestación son algunos de los factores que indican que hay que estar alerta. La depresión puede aparecer tanto en mujeres que tienen su primer parto como en aquellas que ya lo han tenido antes. Por esa razón, aquí cinco datos sobre la depresión posparto que te pueden ayudar a identificarla.

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-Síntomas: puede experimentar ansiedad, irritabilidad, llanto persistente, pérdida del apetito y del sueño, agobio, falta de interés por cuidar del bebé, así como sentimientos de culpa e inutilidad.

-¿Cómo aparece? Puede comenzar temprano y ser intensa, esta se debe atender con prontitud. La depresión también puede venirse incubando con el tiempo, la mujer tal vez se haya sentido agobiada, pero lo ha callado. Esta parece ser menos explosiva, pero puede terminar siendo de mayor riesgo.

-Mitos sobre el tratamiento: existe resistencia a la consulta psiquiátrica para tratar la depresión posparto, pues suele asociarse a un comportamiento psicótico en el que la mujer enloquecerá o maltratará al bebé.

-Cuándo aparece: el hecho de que la madre no presente los síntomas en las semanas siguientes al parto no significa que no vaya a padecer. La depresión posparto puede aparecer desde la primera semana después del parto hasta en los dos meses siguientes.

-Causas: aunque puede presentarse por un proceso hormonal natural en la mujer, factores como complicaciones o pérdidas en el embarazo pueden aumentar las posibilidades de sufrirla. 

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Natalia Ospina Vélez
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