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5 claves para tener un embarazo saludable

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La llegada de un bebé es un proceso que, idealmente, debe planearse para evitar complicaciones. Asegurarse de que la madre tenga un buen estado de salud y modificar hábitos, antes y durante la gestación, son algunas recomendaciones.

¿Estás planeando embarazarte? Cuidar de tu salud y, por supuesto, la de tu hijo deben ser las prioridades. Vale decir que en este proceso la madre no es la única responsable, pues algunos hábitos del padre pueden afectar el adecuado desarrollo del bebé. Si la decisión entre tú y tu pareja ya está tomada, sigue estas recomendaciones para darle a tu hijo un buen ambiente de formación y desarrollo.

  1. Consulta médica de preconcepción. Si bien esta no es una costumbre muy arraigada entre las futuras madres, sí es un asunto conveniente para asegurar la buena salud de la madre y el bebé. Hay quienes aconsejan programarla 3 meses antes de iniciar la búsqueda del embarazo, así se determinarán posibles riesgos y el especialista indicará qué cambios en los hábitos serán necesarios. Temas como el peso, la edad, enfermedades, intervenciones previas o el consumo de algún medicamento son consideraciones que no deben omitirse en la consulta con el médico.
  2. Eliminar el consumo de alcohol y cigarrillo. Estas sustancias, además de cualquier otro tipo de drogas, son perjudiciales para la formación del feto. Entre otras alteraciones, pueden provocarle crecimiento intrauterino retardado, riesgos coronarios y hasta retraso mental. Advierte la Biblioteca Nacional de Medicina de los Estados Unidos que durante el embarazo la nicotina y las sustancias generadoras de cáncer se le pasan al bebé. Fumar también impide que el bebé reciba los nutrientes y aumenta el riesgo de nacimiento sin vida y nacimientos prematuros. En el caso del alcohol, consumirlo puede causar problemas físicos y de conducta para toda la vida. Respecto a las drogas ilegales, su consumo puede dar como resultado bebés con poco peso, defectos congénitos o síntomas de abstinencia después del nacimiento.
  3. Alimentación completa y variada. Para preparar el ambiente en el que crezca el bebé no será necesario comer más, sino mejor. Por lo tanto, es importante incluir dentro del plan de alimentación frutas, verduras, cereales, en fin, todos los grupos de alimentos de manera moderada. Así mismo, será necesario reducir el consumo de grasas y los alimentos con exceso de azúcar, pues son calorías vacías que no tienen ningún aporte nutricional. Una vez en embarazo, la mujer debe subir de peso de manera gradual y el mayor incremento se dará en el último trimestre. La Biblioteca Nacional de Medicina, sugiere que las embarazadas aumenten de peso así: de 2 a 4 libras en total durante el primer trimestre, de 3 a 4 libras por mes durante el segundo y el tercer trimestre.
  4. Ácido fólico, una buena opción. Señalan los expertos que consumir este suplemento tiene muchas ventajas, pues reduce la posibilidad de tener un bebé con defectos del tubo neural como espina bífida, según el Centro de Control de Enfermedades de los Estados Unidos (CDC for sus siglas en inglés), tomar ácido fólico también ayuda a prevenir otros defectos de nacimiento.
  5. Practicar actividad física. Hacerlo permitirá a la madre tener mayor resistencia, energía y flexibilidad, además reducirá los niveles de estrés que experimentan algunas mujeres antes y durante la gestión. Entre otras bondades del ejercicio antes y durante el embarazo se cuentan:
  • Alivia los dolores de espalda y mejora la postura al fortalecer y tonificar los músculos de la espalda, los glúteos y los muslos.
  • Reduce la constipación al acelerar el movimiento intestinal.
  • Previene el deterioro de las articulaciones.
  • Ayuda a dormir mejor al aliviar el estrés y la ansiedad.
  • Recupera más rápido la silueta que tenía antes del embarazo.
Natalia Ospina Vélez
Natalia Ospina Vélez https://www.1doc3.com