Artículo

Claves para controlar los momentos de estrés

Psicología 2247 veces leída

Claves para controlar el estrés

Esta condición no siempre es un asunto negativo y aunque se ha convertido en una constante en las sociedades actuales, aprender a identificarlo y saber cómo actuar cuando se presenta es fundamental. Consejos.

Insomnio, irritabilidad y hasta síntomas digestivos, las señales de estrés son tan diversas como personas hay en el mundo. Sin embargo, no siempre hay que considerarlo como malo, pues el estrés es definido como una respuesta fisiológica del cuerpo frente a un desafío o demanda y según la Biblioteca Nacional de Medicina de los Estados Unidos, “puede provenir de cualquier situación o pensamiento que lo haga sentir a uno frustrado, furioso o nervioso. En pequeños episodios el estrés puede ser positivo, como cuando le ayuda a evitar el peligro o cumplir con una fecha límite. Pero cuando el estrés dura mucho tiempo, puede dañar su salud”.

Está claro que todo el mundo se siente estresado en diferentes ocasiones de su vida, pero cuando el asunto se vuelve crónico los daños pueden ser físicos y hasta mentales. “Sin duda, hay momentos en que este tipo de experiencias estresantes pueden contribuir a que las personas se vuelvan más hábiles en aprovechar todos los recursos. Sin embargo, cuando no se saben manejar correctamente, pueden aparecer enfermedades y problemas en el cuerpo”, asegura la psicóloga Astrid Triana.

¿Qué ocurre en el cuerpo cuando hay estrés?

El organismo comienza a liberar hormonas, lo que hace que el cerebro esté más alerta, los músculos se tensionen y aumente el pulso. De esta manera el cuerpo se protege a sí mismo frente a una situación que considera como riesgo. Por su parte, cuando se trata de estrés crónico el organismo se mantiene en alerta, incluso, cuando no hay ningún peligro, esa situación con el tiempo puede provocar entre otras cosas: presión arterial alta, insuficiencia cardíaca, diabetes, obesidad, depresión o ansiedad, problemas de la piel y menstruales.

Si bien los síntomas de estrés son diversos, hay algunas personas que no logran percibirlos. Al respecto, la Biblioteca Nacional de Medicina de los Estados Unidos señala entre los más frecuentes:

  • Diarrea o estreñimiento.
  • Mala memoria.
  • Dolores y achaques frecuentes.
  • Dolores de cabeza.
  • Falta de energía o concentración.
  • Problemas sexuales.
  • Cuello o mandíbula rígidos.
  • Cansancio.
  • Problemas para dormir o dormir demasiado.
  • Malestar de estómago.
  • Uso de alcohol o drogas para relajarse.
  • Pérdida o aumento de peso.

Hay que aclarar además, que existen diferentes tipos de estrés. El rutinario, relacionado con la presión del trabajo, la familia y otras responsabilidades diarias. El estrés provocado por un cambio negativo repentino, como la pérdida de un trabajo, divorcio o enfermedad y, finalmente, el estrés traumático, que ocurre cuando se encuentra en peligro de ser gravemente herido o muerto. Los ejemplos incluyen desde un accidente grave, hasta un desastre natural.

Claves para controlar el estrés

Teniendo claro que esta condición no siempre es negativa, el cuerpo al reaccionar ante situaciones demandantes, exige buscar soluciones más rápidas y estrategias que permitan mantener los problemas bajo control. Así las cosas, es posible manejar el estrés y además sacar provecho de las situaciones que lo provocan. Para ello, puedes seguir estas recomendaciones:

Haz uso de tus fortalezas. Reconoce cuáles son las estrategias que  tienes  para enfrentar momentos difíciles, ya que siempre es posible encontrar una solución.

Analiza la situación. Nunca tomes decisiones antes de examinar objetivamente el problema. Establece las ventajas y desventajas,  identifica posibles consecuencias,  revisa  acciones de solución y alternativas disponibles. Después, ya puedes tomar decisiones. Determina cuáles son los eventos o situaciones que te generan mayor estrés y establece acciones previas a ellas.

Pide ayuda. No todo lo podemos solucionar, por esta razón, solicita apoyo cuando lo consideres necesario. Es importante aprender cómo otras personas manejan estos momentos.

Evita los extremos. Siempre hay puntos medios, las cosas no son blancas o negras. Enfócate en particularidades y trata de no tener pensamientos pesimistas como: todo es terrible, nada funciona.

Desarrolla buenos hábitos. Haz ejercicio, aliméntate saludablemente, duerme lo suficiente. Es importante que protejas tu salud, para que puedas resolver correctamente las situaciones difíciles. También practica técnicas de relajación y control emocional.

Natalia Ospina Vélez
Natalia Ospina Vélez https://www.1doc3.com