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La endometriosis, el dolor de un tejido mal ubicado

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Endometriosis

Dolor y períodos menstruales muy abundantes son algunas de las señales que pueden hacer, a una mujer, sospechar de esta alteración.

Quienes ya tienen el diagnóstico conocen muy bien esos terribles dolores que les hace pasar la endometriosis y que suelen presentarse en el abdomen, la parte baja de la espalda o en áreas pélvicas. Aunque en algunas mujeres esta condición no presenta síntomas, advierte la Biblioteca Nacional de Medicina de los Estados Unidos que el primer signo puede ser la dificultad para lograr un embarazo, dado que afecta directamente el útero.

Explica Juan Felipe Montoya, médico del grupo EMI, que la endometriosis es el crecimiento del tejido interno del útero por fuera de él, incluso, puede crecer en los ovarios, detrás del útero, el intestino, la vejiga y otras partes del cuerpo, aunque suele ser más raro, “cuando hay un ciclo menstrual ese tejido se descama, por eso, hay tanto dolor”.

Aunque de esta alteración la causa es desconocida, se considera que las pacientes que toman anticonceptivos orales tienen mayor riesgo de desarrollar endometriosis, dado que los estrógenos pueden ser una de las razones por las que hay crecimiento de tejido endometrial en otras partes del cuerpo.

¿Cuándo sospechar de endometriosis?

Indica Montoya que además del intenso dolor abdominal, también hay dolor durante la actividad sexual, durante el ciclo menstrual hay sangrado abundante, incluso, entre ciclo y ciclo. Estas son razones suficientes que ameritan consulta médica, para tratar la enfermedad bien sea a través de hormonas o dependiendo de cada caso, por medio de una intervención quirúrgica.

De esta condición se sabe que es común y que, a veces, puede ser hereditaria. Indica la Biblioteca Nacional de Medicina de los Estados Unidos, que la endometriosis probablemente comienza cuando una mujer empieza a tener periodos. Sin embargo, generalmente no se diagnostica hasta la edad de 25 a 35 años, pero se sabe que hay más probabilidad de presentarla cuando la mujer:  tiene una madre o hermana con esta enfermedad, comenzó la menstruación a una edad temprana, nunca ha tenido hijos, tiene periodos menstruales frecuentes o periodos que duran 7 días o más y tiene un himen cerrado, que bloquea el flujo de sangre menstrual durante el periodo.

El tratamiento

Cirugía y medicamentos son las opciones para el manejo de la enfermedad. Sin embargo, decidirse por uno u otro, dependerá de la edad de la mujer, la gravedad de los síntomas y el deseo o no de tener hijos en el futuro.

Y aunque la cirugía, conocida como laparoscopia, para tratar la enfermedad no es sinónimo de cura, sí ayuda a aliviar los síntomas dado que puede eliminar tumores y tejido cicatricial. Además la sanación es más rápida, pues sólo se hace una pequeña incisión en el abdomen.

Natalia Ospina Vélez
Natalia Ospina Vélez https://www.1doc3.com