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Planear el embarazo puede prevenir enfermedades que causan discapacidad

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Prepararse para el embarazo

El seguimiento debe hacerse antes, durante la gestación y posterior al nacimiento para reducir la incidencia de enfermedades que causan discapacidad en los bebés.

Además de planearla, la maternidad es una etapa que requiere de mucha responsabilidad para no poner en riesgo no solo la salud del bebé sino de la madre. Expertos advierten que embarazos no planificados y sin control médico pueden provocar complicaciones que podrían prevenirse con acciones simples y así tener embarazos tranquilos, que finalicen a término.

Lina González, psiquiatra, master en epidemiología clínica y líder de vida saludable de la Fundación Saldarriaga Concha, afirma que la maternidad debe ser rigurosamente monitoreada con el fin de prevenir la aparición de algunas discapacidades tanto en las madres como en sus bebés. “En la medida que uno hace un buen proceso de acompañamiento durante el embarazo, incluso desde la pre-concepción, la concepción y la gestación, disminuyen los riesgos de que ese niño nazca con alguna discapacidad que pudiera ser prevenible. Eso es lo que la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha llamado la prevención en discapacidades prevenibles”, afirma la especialista.

¿Cómo tener un embarazo responsable?

La premisa es la planeación de esa nueva vida que llegará, pues la preconcepción es fundamental para un buen embarazo. En ese momento, González sugiere que las mujeres conozcan muy bien su estado de salud antes de concebir, “estos controles médicos previos deben realizarse con el objetivo de detectar cualquier dificultad que pudiera generar problemas a futuro, durante la gravidez. Este embarazo responsable, se refuerza, por ejemplo, con la ingesta de ácido fólico que previene las alteraciones del tubo neural en los bebés.  Este consumo debe extenderse además durante la gestación”.

Una vez el embarazo se confirma, la consulta con el obstetra debe ser inmediata para programar y cumplir con los controles de manera que estos últimos, orienten sobre cualquier variación en la salud materna o fetal y garantizar detección temprana.

“Mediante el control prenatal podemos verificar si el desarrollo intrauterino es adecuado o si hay algún riesgo de desarrollar enfermedades como preeclampsia o eclampsia, infecciones urinarias, diabetes gestacional, hipertensión arterial o accidentes cerebrovasculares. Estas enfermedades podrían causar alguna discapacidad en la madre, si no son detectadas a tiempo y manejadas acertadamente. La idea es garantizar un embarazo a término y un consecuente desarrollo oportuno del recién nacido”, explica González.

Adicionalmente, los avances tecnológicos actuales permiten detectar a tiempo, alteraciones en el desarrollo del bebé y así tomar medidas tempranas si la situación lo amerita. Por lo tanto, estas acciones durante el embarazo están dirigidas a descartar partos pre término y bebés prematuros con altas probabilidades de presentar problemas respiratorios, metabólicos, en su aparato excretor y digestivo, o en su sistema visual que pudieran convertirse a futuro en discapacidades físicas, cognitivas o sensoriales.

Finalmente, en el momento del parto, es necesario que la madre esté informada sobre lo que sucederá, tener claro, por ejemplo, el lugar del nacimiento, qué hacer ante las señales iniciales del proceso de parto, ante las contracciones. Por su parte, el médico debe conocer la posición del bebé, cómo está el cordón umbilical, pues todos estos elementos evitan complicaciones al momento del nacimiento.

“El parto es un momento clave para la vida del bebé y su madre, por ello hay que hacer consultas tempranas para tener claro por ejemplo, dónde va a ser atendido el parto.  Eso que parece tan obvio, no lo es tanto en países como el nuestro porque muchas mujeres no van a los controles prenatales y la atención del nacimiento termina siendo domiciliaria, allí es muy difícil manejar situaciones de alta complejidad, se pone en riesgo la vida de la dupla madre-niño y hay muchas oportunidades para que se presente alguna situación que culmine en discapacidad. El trabajo de parto debe tener un minucioso seguimiento”, concluye González.

Natalia Ospina Vélez
Natalia Ospina Vélez https://www.1doc3.com