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10 claves para identificar la depresión

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Depresión

Esta es una enfermedad más frecuente de lo que se cree, afecta a cerca de 350 millones de personas en el mundo y no está asociada a la locura.

 Entre los términos depresión y tristeza todavía existe confusión, incluso, hay quienes la califican de rebeldía cuando ocurre en los más jóvenes. Sin embargo, lo que pocos saben es que la depresión se diferencia de todas las anteriores toda vez que se caracteriza por “causar gran sufrimiento y alterar las actividades laborales, escolares y familiares. En el peor de los casos puede llevar al suicidio. Cada año se suicidan más de 800 mil personas y es la segunda causa de muerte en el grupo etario de 15 a 29 años”, advierte la Organización Mundial de la Salud, OMS.

De la depresión también se ha dicho que son deseos de llamar la atención, por lo que su diagnóstico y tratamiento, son a veces, poco oportunos y los síntomas suelen confundirse con otras alteraciones. Señala el Manual de depresión y suicidio del Hospital Universitario San Vicente Fundación, que la depresión es “una enfermedad del cerebro que puede llegar a comprometer nuestro funcionamiento en la mayoría de actividades de la vida diaria. La depresión es diferente a la tristeza, la tristeza es una emoción que ocurre como resultado a algún evento que consideramos negativo en nuestras vidas, por ejemplo: reprobamos un examen, discutimos con nuestra pareja, tenemos pérdidas afectivas (separaciones, muertes), eliminan a nuestro equipo de fútbol, etc. La tristeza es pasajera y no necesita tratamiento. La depresión, en cambio, es una enfermedad que va más allá de la tristeza”.

¿Cómo identificarla?

Los síntomas de la depresión son de larga duración y alteran todo el entorno del paciente, el cuerpo y la mente, por lo tanto, afectan la capacidad de pensamiento, de concentración, alteran la atención, la percepción, la voluntad y también provocan cambios en el cuerpo. Expertos señalan que esta es una enfermedad de aparición temprana, por lo general, entre los 20 y 30 años, pero muchas personas tienen su primer episodio depresivo antes de los 20. Las personas con depresión tienen una alteración biológica en su cerebro que les dificulta mantener regulado el estado de ánimo, lo que lleva a que presenten un episodio depresivo sin que necesariamente haya ocurrido algún problema personal, familiar, laboral, de pareja o académico.

De acuerdo con el manual del Hospital Universitario San Vicente Fundación, hay 10 aspectos que indican que una persona tiene depresión:

  1. Ánimo triste. Hay sensación de tristeza, aburrición y desánimo. Muchas veces, las personas se sienten ansiosas, frustradas o irritables.
  2. Pérdida de interés o placer en todas o casi todas las actividades. Las personas con depresión pierden interés o la capacidad de experimentar placer en actividades que antes les agradaban, el paciente, incluso, deja de disfrutar sus hobbies.
  3. Cambios de apetito o peso. Los pacientes pueden aumentar o disminuir el apetito, lo que los lleva a presentar un aumento marcado de peso o a sufrir pérdida de peso.
  4. Dormir poco o dormir mucho. La depresión casi siempre altera el sueño de los pacientes, pueden dormir mucho, tener dificultades para dormirse o mantener el sueño en la noche. Incluso, algunos durmiendo bien, describen que sienten que no descansan en la noche.
  5. Sensación de intranquilidad, agitación o lentitud. Este tipo de emociones, los pacientes los experimentan no solo en los movimientos del cuerpo, también en los pensamientos.
  6. Fatiga o pérdida de energía. Las personas con depresión casi siempre se sienten cansadas, fatigadas, indiferentes o apáticas, pasan mucho tiempo en la cama durante el día, sienten los brazos y las piernas pesadas. Es muy común que manifiesten dificultad para iniciar o terminar las tareas o actividades diarias.
  7. Ideas de desesperanza o culpa excesiva. Los pacientes pueden sentirse con menos capacidades, menos atractivos, inferiores, fracasados, no creen que estarán bien en el futuro, se sienten culpables. Por lo general agrandan los eventos desagradables, toman sólo lo negativo de algo que ocurre o interpretan negativamente eventos neutrales.
  8. Fallas de concentración. Muchos pacientes tienen dificultad para concentrarse, pensar o tomar decisiones, es común que se distraigan y se quejen de fallas de memoria.
  9. Ideas recurrentes de muerte o suicidio. Estas ideas o pensamientos de muerte pueden ser pasivas, ejemplo, “qué bueno dormir y no despertar, ojalá Dios se acordara de mí”. En otras ocasiones, pueden ser ideas activas que llevar a efectuar el acto. Toda persona con ideación suicida está enferma y debe ser evaluada por un especialista en salud mental.
  10. Síntomas físicos. Es común que este tipo de pacientes refieran dolor de cabeza, de espalda, sensación de nudo en la garganta, dolor en el estómago, por los cuales han consultado con varios médicos y tomado múltiples medicamentos sin mejoría. Ante un paciente con múltiples dolores o molestias en el cuerpo que no mejoran, el médico tratante debe sospechar depresión o trastorno de ansiedad.

Además de la consulta con el especialista, el diálogo y la compresión de la familia es fundamental para evitar graves desenlaces en quienes tienen depresión. Existen diferentes tratamientos psicológicos que pueden ayudar a superar esta condición: cara a cara, individuales o en grupo.

Indica la OMS, que los antidepresivos pueden ser eficaces en algunos casos de depresión “pero no son el tratamiento de elección en los casos leves, y no se deben utilizar para tratar la depresión en niños ni como tratamiento de primera línea en adolescentes, en los que hay que utilizarlos con cautela”.

Natalia Ospina Vélez
Natalia Ospina Vélez https://www.1doc3.com