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Cómo hablar con las niñas de la primera menstruación

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menarquia

Esa llegada hay que vivirla con naturalidad, pues es señal de que ellas están madurando de manera normal y sin alteraciones. Informar y orientar sobre la menarquia es una labor que debe hacerse en familia.

La clave está en hablar del tema antes de tiempo, no cuando ya la primera menstruación o menarquia, como también se le conoce, esté ahí presente, en ocasiones, sin que la niña sepa qué hacer o cómo actuar. Hablar de estos temas en familia debe ser un asunto que se asuma con total naturalidad, sin satanizarlo, “debe ser un tema que se trate con espontaneidad, libertad y sin malicia para que pueda haber espacio para que pregunten y comenten sin miedo. Así uno como padre dará la orientación que considere adecuada según sus creencias, formación y parte cultural. Es mejor que sean los padres quienes transmitan la información y no un extraño”, advierte el ginecólogo Jorge Alberto García.

Para propiciar este tipo de espacios familiares, resulta fundamental que los padres se informen adecuadamente, a través de fuentes confiables, así se podrá generar un ambiente propicio que, “en la medida que se vaya creando, se buscará el momento para explicar a la niña qué es la primera menstruación. Si los padres no tienen eso claro, no sabrán cómo responder, le va a decir no sé o simplemente, se inventa lo que no es”, puntualiza el experto.

Fuera del hogar existen también espacios para hablar de este tipo de temas y no se trata, precisamente, de amigos o compañeros de colegio, pues allí hay un juego de información poco calificada que, en ocasiones, más que orientar suele confundir. Por su parte, las instituciones educativas, de la mano de los padres, son de los primeros formadores, a la vez que lo hacen los médicos y especialistas.

“Mi invitación es a que lleven a las chiquitas al ginecólogo, ojalá, un poco antes de ese momento de la llegada de la menstruación, no para que la sexualicen, sino para que la niña tenga buena química con el ginecólogo y permita que, en un momento determinado, ella pueda llamarlo a preguntarle lo que quiera saber. Debe ser un médico de confianza para la familia pero que respete la confidencialidad de la niña, esa relación con el ginecólogo debe ser establecida muy tempranamente, no hay que esperar flujos e infecciones para visitarlo”, dice García.

¿Qué es la primera menstruación?

La menarquia es una de las manifestaciones más notorias de que la mujer ha iniciado su vida reproductiva, es decir, que sus ovarios ya empezaron a ovular, a producir más hormonas femeninas. De la mano de este proceso, aparecen los cambios corporales: crecimiento de los senos y aparición del vello púbico, lo que significa, en términos generales, que el cuerpo de la mujer ya está preparado para un posible embarazo.

El primer periodo puede llegar 1 o 2 años después de que comienzan los cambios en los senos y el vello púbico. Algunas mujeres alcanzan a desarrollarse totalmente a los 11 años, otras a edades superiores. La mayoría de las veces el primer periodo es un flujo café y no de sangre, como pensarían muchos, pues el organismo se irá acomodando a los cambios y establecerá su propio flujo menstrual. Finalmente, hay que tener muy claro que la menstruación no es, de ninguna manera, deshechos del cuerpo.

Así las cosas, ¿cómo hablar de la menarquia con las niñas? Aquí algunas recomendaciones orientadas por la Fundación Nemours:

  • Evita dar una charla sobre la menstruación, enseñar cómo funciona el cuerpo debe ser un proceso constante, de manera que en la pubertad ya sepan a qué pueden enfrentarse.
  • Da a la menstruación un significado positivo. Si los padres hablan mal de este proceso, las niñas podrían hacerse una idea negativa de esta experiencia tan natural en el cuerpo humano.
  • Explica a la niña que todo el mundo es diferente y no debe preocuparse si su cuerpo está cambiando más rápido o más lento que el de sus amigas.
  • Ayúdale a que se familiarice con los artículos de higiene íntima femenina: toallas higiénicas, tampones, e indícale que a veces los períodos menstruales pueden resultar dolorosos, provocando espasmos o retortijones.
  • La llegada de la menstruación no es solo un asunto de la madre, los padres también deben vincularse a este proceso desde el primer momento y hablar del tema con toda naturalidad.
Natalia Ospina Vélez
Natalia Ospina Vélez https://www.1doc3.com