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5 claves para alimentar a tus hijos cuando tienen alteraciones estomacales

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La disminución del apetito es una de las mayores preocupaciones de los padres cuando sus hijos presentan fiebre, malestar estomacal o, en general, por alguna razón se afecta la salud de los pequeños. Para saber cómo alimentarlos en esos momentos, aquí algunas recomendaciones.

Vómito, náuseas, irritación estomacal y diarrea son algunos de los síntomas que produce una mala alimentación en los niños, o cuando padecen gripa, tos, fiebre o molestia gastrointestinal. Si bien todo esto puede afectar el apetito de los menores, es clave alimentarlos de manera saludable y balanceada para que puedan adquirir los nutrientes que les ayudarán a retomar sus actividades cotidianas.

“Los padres deben tener en cuenta que no en todos los casos la dieta es la misma, las restricciones varían de acuerdo con el estado del infante. Sin embargo, es fundamental recordar que podemos prevenir que los niños se contagien de alguna enfermedad con una  higiene adecuada de las manos”, señala Andrea Mosquera, nutricionista.

Por esa razón, si lo que más te preocupa es que no sabes qué dar de comer a tu hijo cuando está enfermo, ten en cuenta las siguientes recomendaciones para una buena alimentación:

  1. Mantén al niño hidratado. Para una buena hidratación utiliza suero oral, suero preparado en casa, jugos astringentes sin azúcar, abundante agua o caldos tradicionales. Esto  disminuirá la cantidad de evacuación y las náuseas que puede generar  una infección estomacal y ayudará al proceso de recuperación cuando el niño no tolera alimentos sólidos.
  2. No lo obligues a consumir alimentos sólidos. Es muy importante ser paciente en el momento de brindarle comida al niño,  fraccionarle la alimentación y ofrecerle porciones pequeñas. Recuerda que tu hijo está indispuesto y obligarlo a ingerir algún alimento de manera apresurada puede generar rechazo, vómito  y mayor malestar.
  3. No suplas alimentos. Al pasar de los años se ha creado un mito entre las madres en donde remplazan alguna comida del niño por gelatinas, lo cual no es correcto. Estas además de no contener nutrientes, son preparadas a base de altas cantidades de azúcar que no alimentan de manera correcta al pequeño.
  4. No elimines los lácteos por completo.  Es importante aprender a seleccionar los productos adecuados para no alterar de manera drástica la dieta de los niños. Si tu hijo está enfermo, en vez de darle leche entera compra deslactosada, de esta manera restringes la lactosa que es el componente que podría generar algún tipo de intolerancia.
  5. Busca a los mejores profesionales. En caso de dietas especiales acude siempre a instituciones reconocidas o a tu médico pediatra de confianza para pedir una orientación adecuada.
Natalia Ospina Vélez
Natalia Ospina Vélez https://www.1doc3.com