Artículo

El levamisol, disparador de la vasculitis

Reumatología 508 veces leída

Este contaminante presente en algunos alucinógenos es un factor de riesgo para el desarrollo de la enfermedad.

El levamisol un purgante que se utiliza para el ganado y los caballos, con frecuencia es usado para elevar el peso de los psicoativos y, en quienes los consumen con frecuencia o tienen alguna predisposición, es factor desencadenantes de la vasculitis. Explica Daniel Jaramillo Arroyave, internista reumatólogo epidemiólogo, que es el levamisol y no la coca, el que puede generar una respuesta inmunológica que se traduce en una vasculitis. “Estos casos pueden ser fatales, pueden llevar a la muerte a los pacientes. El tratamiento es la suspensión del consumo del estupefaciente y el manejo con medicamentos. ¿Cuál es la dificultad? Que el comportamiento de la enfermedad afecta las zonas más distales del cuerpo, como la punta de la nariz, glande, pene, prepucio, la zona de las orejas y eso puede llevar a amputación por muerte del tejido asociado a la respuesta inflamatoria”.

¿La vasculitis puede ser mortal?

“Las enfermedades reumatológicas, específicamente las vasculitis, el lupus eritematoso sistémico y la esclerosis sistémica son enfermedades que al no ser diagnosticadas y tratadas de forma oportuna pueden llevar a la muerte. Hace unas décadas, el 90% de los pacientes que presentaba manifestaciones graves especialmente, a nivel renal, pulmonar, de sistema nervioso o cardiovascular, fallecía. Hoy con los nuevos métodos diagnósticos, las nuevas intervenciones terapéuticas y el nuevo arsenal farmacológico con el que contamos, la probabilidad de muerte es mucho menor. Sin embargo, esa probabilidad de muerte es baja si hay daño a un órgano que sea irreparable, y esto es directamente proporcional a la velocidad en la cual se diagnostique. Como estas enfermedades se confunden con muchas otras y son de muy difícil diagnóstico, la recomendación es que aquellos pacientes en los cuales haya síntomas generales como fiebre, pérdida de peso, dificultad para respirar, dolor en el pecho al caminar, asociado a manifestaciones cutáneas y dolor articular consulten prontamente a su médico y lo ideal es que sean tratados por un reumatólogo o en su defecto por un médico internista porque el abordaje debe hacerse de manera pronta. Si se hace todo temprano, la probabilidad de que el paciente tenga una falla renal que lo lleve a diálisis o que tenga un problema que lo lleve a la muerte, se disminuye de manera significativa”.

¿Con qué otras enfermedades se pueden confundir?

“Las manifestaciones cutáneas de las vasculitis pueden confundirse con alergias y reacciones a picaduras, porque son muy similares a, por ejemplo, las picaduras de las pulgas. Sin embargo, la diferencia es que estas enfermedades, además de dar las manifestaciones cutáneas, tienen síntomas en otros niveles. Por ejemplo, alteraciones articulares, problemas urinarios, problemas respiratorios y fiebres. Inicialmente, el primer diagnóstico diferencial que se hace cuando se aborda un paciente con sospecha de vasculitis es descartar que no sea una infección, bien sea viral, Hepatitis B, Hepatitis C, VIH, sífilis, hongos, y la infección por tuberculosis que sigue teniendo mucha prevalencia”.

¿Cómo se definen las vasculitis?

“Son unas enfermedades en las cuales los vasos sanguíneos, ya sean arterias o las venas, se inflaman, lo que puede conllevar a un daño en alguno de los órganos a los cuales les lleva la sangre. Las vasculitis pueden ser ocasionadas por enfermedades infecciosas, derivadas por el uso de medicamentos o pueden estar asociadas a enfermedades autoinmunes, estas últimas tratadas por los reumatólogos. Las enfermedades autoinmunes son aquellas en donde el sistema de defensa, además de defender al individuo, reconoce al cuerpo como si fuera un extraño y lo ataca. En este caso, el sistema de defensa ataca los vasos sanguíneos generando que se obstruyan, se cierren y eso lleve a la lesión de un órgano en particular”.

Recomendaciones del especialista para detectar a tiempo las vasculitis

El paciente debe consultar si tiene fiebre prolongada mayor a 38 grados y no está infectado, es decir, que no haya tenido una gripa, infección urinaria, una sinusitis, que el proceso febril sea de más de tres semanas, que haya síntomas en la piel, es decir, manchas permanentes o que aparezcan y desaparezcan con frecuencia, y que asociado a esto haya dolor articular. Para el médico general todo síntoma de alarma es que el paciente tenga síntomas constitucionales, es decir, fiebre y pérdida de peso, que haya síntomas cutáneos, neurológicos, respiratorios, y ya por exámenes que haya alteraciones en el hemograma, específicamente que los glóbulos blancos se puedan bajar, que las plaquetas estén bajitas, el examen de orina esté anormal. En esos escenarios, el médico general debe considerar dentro de los diagnósticos diferenciales, una vasculitis como causa de los síntomas. Sin embargo, debemos resaltar que las vasculitis son enfermedades muy raras, estamos hablando de que la prevalencia, es decir, la cantidad de casos que existen de la enfermedad es de 90 casos por millón de habitantes, o sea, que existen enfermedades mucho más frecuentes que deben ser las primeras en descartar. La incidencia de la enfermedad, es decir, los casos que se presentan nuevos por año, son muy bajos. Son cinco casos por cada millón de habitantes por año”.

Natalia Ospina Vélez
Natalia Ospina Vélez https://www.1doc3.com