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¿Sabías que los niños pueden desarrollar problemas de tiroides?

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Problemas de tiroides

El desconocimiento de los desórdenes relacionados con esta glándula, las complicaciones de no tratarlos a tiempo y de manera adecuada, son las razones principales para que el mundo entero conmemore hasta este 29 de mayo la Semana Mundial de la Tiroides.

Pérdida de calidad de vida y hasta ponerla en riesgo son algunas de las consecuencias más severas en las personas que dejan de ser diagnosticadas y tratadas de manera oportuna por trastornos en la glándula tiroides. De hecho, muchos pacientes tienen la enfermedad, pero no lo saben, o incluso atribuyen de manera errónea los síntomas a causas como el estrés, el envejecimiento, los cambios de estilo de vida o la menopausia.

Sentirse frío constantemente, cansado o deprimido, el aumento de peso, el estreñimiento y las dificultades para concebir pueden ser, por separado o en conjunto, síntomas de que algo no funciona bien en la glándula tiroides. En ese sentido, un análisis de sangre es suficiente para salir de dudas. Con este examen se pueden comprobar los niveles sanguíneos de la hormona estimulante de la tiroides (TSH) y hormonas tiroideas en la sangre. También es necesario estar atento cuando hay algún abultamiento o dureza en el cuello. La enfermedad de la tiroides es altamente manejable si se acude oportunamente al médico.

Explica Ashok Bhaseen, presidente de la Federación Internacional de Tiroides, TFI por sus siglas en inglés, que uno de los grandes desafíos frente a este tipo de alteraciones es la falta de conciencia frente a las cuestiones relacionadas con la tiroides, por eso, el objetivo de la campaña de este año va dirigido, especialmente, a los niños y a estimular a los padres para que hagan los exámenes médicos en sus hijos si piensan que están mostrando los síntomas de estos trastornos. “Si los desequilibrios de la hormona tiroides no se diagnostican y no se tratan, pueden tener un efecto perjudicial sobre el desarrollo del cerebro, el crecimiento, el rendimiento en la escuela, la pubertad, el metabolismo general y el bienestar general de un niño. Sin embargo, en la mayoría de los casos, los trastornos de la tiroides se pueden controlar con éxito y, con el tratamiento adecuado, los niños deben ser capaces de controlar los síntomas y llevar una vida normal y saludable”.

Cuándo sospechar de tiroides en los niños

En ellos, el hipotiroidismo (baja producción de hormona tiroidea) y el hipertiroidismo (producción elevada de hormonas tiroideas) son las alteraciones más comunes. De acuerdo con la TFI, la causa más común de hipotiroidismo en los más pequeños es la Tiroiditis de Hashimoto, una condición en la que el sistema de defensas del cuerpo ataca la glándula tiroides e interfiere con la producción de la hormona tiroidea. Aunque los síntomas del hipotiroidismo pueden variar según la edad, entre los más comunes se cuentan: retraso en el crecimiento de huesos y dientes, bebés con ictericia (coloración amarillenta) por más tiempo de lo habitual y los niños en edad escolar, pueden experimentar dificultades de aprendizaje y retraso en la pubertad.

En el caso del hipertiroidismo, la enfermedad de Grave es responsable de casi todos los casos de hipertiroidismo en niños, tiende a ser más común en los adolescentes que en los niños pequeños y generalmente afecta más a las niñas. Si bien la enfermedad de Grave puede ser difícil de identificar en los niños, debido a que se desarrolla lentamente, hay algunos signos que pueden indicar la presencia de hipertiroidismo:

  • Cambios en el rendimiento escolar y el comportamiento.
  • Insomnio, inquietud, irritabilidad.
  • Necesidad de levantarse por la noche para ir al baño.
  • Glándula tiroides agrandada.
  • Temblor en las manos o en los ojos.
  • Aumento del apetito combinado con la pérdida de peso.
  • Diarrea.

Aunque el tratamiento para ambos casos debe ser estrictamente médico, es importante saber que los niños pueden experimentar problemas de la tiroides desde su nacimiento, ya que pueden nacer sin la glándula funcionando correctamente, una condición llamada hipotiroidismo congénito. Explica la TFI que esta condición puede ser difícil de detectar al nacer ya que los bebés pueden no presentar síntomas, o solo pueden mostrar efectos leves que a menudo pasan desapercibidos. En algunos casos severos, los bebés pueden nacer sin la glándula tiroides, lo que a menudo puede dar lugar a anomalías físicas, como una lengua grande. Los niños pueden nacer sin una glándula tiroides que funcione correctamente o pueden desarrollar problemas con su funcionamiento, igual que los adultos, como resultado de cualquiera de las siguientes situaciones: muy poco yodo en su dieta, una enfermedad autoinmune (como la tiroiditis de Hashimoto o la enfermedad de Graves) o una lesión en su glándula tiroides.

Natalia Ospina Vélez
Natalia Ospina Vélez https://www.1doc3.com